viernes, 17 de noviembre de 2017

HOLA PRINCESA

Hola princesa:

No sé si las cartas llegan al cielo pero lo que sí sé es que los sentimientos mueven el mundo y no sabes lo que te echo de menos, no sé si serás capaz de leer esta carta lo que sí sé es que como me sale de lo más profundo del corazón te llegará ahí arriba.

Lo que daría por que me vibrara el móvil y ver un whats justamente como esas palabras hola princesa, así es como empezaban nuestros WhatsApp, si te digo la verdad aún no he borrado tu WhatsApp me encanta escuchar tu voz siempre una vez más, de verdad no sabes lo que te echo de menos y me encanta ver ese hola princesa seguido de una burrada o una coña, porque mira que nos decíamos tonterías.

Hay momentos en los que me vienen recuerdos tuyos a la mente y me parto de risa sola porque de verdad eres tremenda.

Es cierto que nos encontramos relativamente tarde en esta vida, yo creo que fue en el momento justo, no éramos amigas de toda la vida pero te volviste incondicional e imprescindible para mí, eras para mí un gran apoyo ya que al pasar las dos por una situación muy parecida por no decir prácticamente igual nos complementabamos a la perfección y te echo de menos.

Siempre nos entendimos incluso a veces sin necesitar palabras, da igual que tú no tuvieras AME y yo Bechet, pasábamos por lo mismo y eso era más que suficiente, yo era tu apoyo y tú el mío, que sepas que me has dejado coja de un pie que lo sepas.

Muchos se pensaban que teníamos las dos la misma enfermedad porque a donde iba yo, ibas tú, noto que me faltas a mi lado en cada cosa que hago, aunque sigo bien rodeada y no me faltan manos alrededor ni en quién sostenerme pero me faltas tú.

Recuerdo cuando te dije de irnos juntas a Burgos 4 días, creíste que estaba loca como íbamos a ir una tullida y la otra más floja que, pero nos fuimos y nos complementamos una vez más,  tú siendo mi bastón para ayudarme a caminar y yo siendo tú corriente la que te impulsaba de un lado a otro, fue un viaje maravilloso, mira qué reímos y no me puedo creer que al venir de vuelta en el tren me dijeras que no veías bien, empezando ahí tú odisea.

Nos prometimos que en el siguiente año iríamos a Mallorca, este viaje nos ha quedado pendiente.

Nos quedaron tantas cosas pendientes y por hacer que no me lo creo, en unos días hace un año que te has ido y no soy capaz de aceptar qué no me vas a dar un buenos días princesa, o que no me vas a volver a decir prepara café que voy, estate lista que voy, a qué hora te cojo, enciende la chimenea que tengo frío y quiero tomar café contigo, o un libra la mesa que voy a hacer un Cristian Lay... Con todo esto solo te quiero decir que te echo mucho de menos.

No hay día en el que no piense en ti, estas fechas son muy jodidas, ya casi va a hacer un añito que te fuiste y como no te tengo muy presente porque estoy organizando nuestra gala benéfica y a ti te encantaba estar en el medio del sarao y claro te echo de menos.

No sabes lo que me costó montar el vídeo que te hice junto con todas las personas que te queremos, mira qué derrame lágrimas montando el vídeo pero todo me parece poco para ti.

La vida no fue justa contigo pero la supiste vivir a tu manera y suerte la mía te poder compartir contigo tantos buenos momentos y risas, sobre todo esto último risas, muchísimas risas, es que no tengo recuerdos o momentos grabados en mi memoria que no sea con esto risas, tenemos muchísimas cosas pero eso sí la sonrisa y el buen humor nadie ni una maldita enfermedad nos la ha podido sacar y tenemos la suerte las dos de ser capaces de sacar cosas buenas de las cosas malas aunque a simple vista no las puedas ver porque nuestra condición nos ha cambiado para bien y sabemos aprovechar cada momento como si fuese el último.

Me has dejado semejante vacío qué a día de hoy aún te lloro, te echo de menos y te quiero, esto último siempre nos lo decíamos porque si algo hemos aprendido las dos es que esas palabras no las podemos dejar para mañana.

Lo que me reconforta es que a pesar de la enfermedad siempre vivimos, disfrutamos, reímos siempre juntas, me encantó ser tu apoyo y tú bastón.


Desde luego que sí hay cielo lo tienes más que merecido, me gusta imaginarte que estás sentada sobre una nube mirando y velando por nosotros iluminandonos con tu sonrisa, mandándome la fuerza que está condenada enfermedad me lleva.

Al principio de tu partida soñaba mucho contigo por favor vuelve a visitarme aunque sea en sueños porque te echo de menos.

Cuídame desde tu nube.

Te quiero princesa.
( siempre nos quedará Mallorca)

Un beso princesa de aquí al cielo.