sábado, 1 de junio de 2024

Soy de volar

He tenido que comenzar de nuevo tantas veces que no me importa volver a comenzar de nuevo, de todo se aprende, si haces una buena lectura creces, te inspiras y evolucionas, de repente te crecen alas y vuelas.
Cuando me doy cuenta del vuelo alcanzado, me doy cuenta por donde no quiero volver a pasar, los lugares sombríos por donde no quiero transitar y busco ése lugar cálido donde me siento segura y al recordarlo me arranca una sonrisa, al pensar en Julio regreso al camino, en ésa cuesta arriba que de repente se allanó y el aire vuelve a mis pulmones de nuevo.
Es complejo pero sé que es necesario pasar por la sombra para continuar hacia la luz y de ésto también aprendí que no se puede enterrar una sombra también me hace falta para reconstruirme, ni mil sombras me pueden apagar si quiero continuar, tuve que aceptar a la sombra y enterrar mis miedos y tener mucho valor aunque yo misma no sabía que lo tenía, el vuelo de la sombra ha sido muy duro pero necesario para liberar peso y retomar el vuelo.
Y como soy de volar vuelo hacia la tranquilidad y alegría que me caracteriza, sólo busco paz y en éste vuelo aprendí y aprendo mucho, como que estar sóla es bueno, hay que aceptarse a una misma, para que te quieran bien hay que quererse una misma bien aunque duela hay que decir por aquí no que me lastimas aunque no sea tú intención hacerme daño.
Y pasé de volar por la sombra a irme al vuelo de la confianza, en éste vuelo si que me crecieron alas cuando empecé a confiar y compartir peso ya que no es necesario cargar con todo encima de una misma y las penas compartidas son menos penas o eso dicen.
El vuelo de la escritura me está ayudando mucho aunque me agota, es un esfuerzo extra escribir con los ojos pero sin esfuerzo no hay recompensa, aunque parezca que son líneas y pensamientos desordenados me ayuda a coger la perspectiva adecuada.
Del vuelo de la escritura me fui al de la calma aunque que antes tuve que pasar por el vuelo de la tempestad, una tormenta que ni buscas ni ves por dónde viene pero viene hacia ti atraída como un imán, sabes que al pasarla te reirás pero mientras la paso, sólo yo sé lo que paso...
Ahora vuelo hacia los anhelos, sueños y metas hacia donde ir, reconstruyéndome, limpiando heridas recientes y amando mis cicatrices de guerra más profundas que empiezo a estar dispuesta a enseñar.
Estoy dispuesta a volar junto a un cielo despejado, calmo y sereno que me traiga luz y paz, que me ayude a seguir sacando corazas que yo misma me puse para protegerme y avanzar.
No me canso de volar, suelo disfrutar del paisaje que tengo la suerte de admirar pero en todo vuelo hay turbulencias y éstas las estoy dejando atrás, sé que tengo que bajar la guardia y tirar murallas que he construido.
Hay vuelos en los que se agradece la compañía y otros que tiene que hacer una misma.
Un beso y hasta la próxima