miércoles, 21 de noviembre de 2018

Buenos días princesa

Buenos días princesa

Ayer cuando el levante y me sentaron en la cama lo primero que me vino a la mente fuistes tú, aunque parezca mentira te sigo echando tanto de menos sobre todo ahora que llega el frío y me encantaba que vinieras de sorpresa para sentarnos a hablar al lado de la cocina de hierro porque siempre tenías frío.

Hace mucho que no sueño contigo por eso te escribo porque estoy convencida de que las cartas llegan al cielo  y quiero decirte que no me importa que me visites más a menudo aunque sea a través de los sueños.

También quiero contarte que estoy bien, cómo suelo decir aguantando el chaparrón, peleando intentando seguir abriendo puertas, sigo buscando eso que tanto anhela vamos las dos, uno de nuestros sueños, sigo buscando eso, o más bien ese algo que nos ayude a llegar a la meta.

  E vuelto a burgos con mis hijos y con Roberto tuvimos un encuentro con varias familias con mi enfermedad, a veces son casualidades o no sé lo que es pero nos tocó el mismo apartamento que me tocó contigo, no te puedes ni imaginar la cantidad de cosas que se me removieron por dentro pero yo creo que tenías que estar cerca porque llevaba mucho tiempo sin dormir tan bien.
La catedral tengo que decir la verdad pero estaba más bonita contigo a sus pies.

Ayer sin ir más lejos hablé con tu hermano Miguel por teléfono,  no te puedes ni imaginar lo unidos que nos has dejado.

Nos ha dejado tantas cosas que ni tú misma te lo puedes ni imaginar,  nos has dejado unidos, nos has dejado un ejemplo de superación de lucha, me has dejado un espejo dónde veo mi reflejo pero sobre todo veo qué me has dejado una de las sonrisas más bonitas que me he encontrado en mi vida, porque cada vez que cierro los ojos y te imagino te veo sentada en una nube con las piernas cruzadas y tu chaqueta de cuero negra con un espejo en la mano pintando te la raya de los ojos sonriendo.

Te echo mucho de menos, aunque me has dejado rubia, me siento muy acompañada con la gente que tengo alrededor pero claro me faltan esos momentos tan nuestros, me faltan esas tardes de charlas interminables, me falta encontrar un whatsapp, hola princesa, me faltan esos momentos de complicidad, me falta ese humor que solo tu y yo entendíamos,   me falta esas frases tan tuyas venga métete en el lío que estoy aburrida, me falta tu arrekarallo...

Nos quedaron tantas cosas por hacer juntas... Seguiré esperando a que nos vengas a robar mandarinas jajaja

espero que las cartas lleguen al cielo y que me vengas a visitar más a menudo por mis sueños y siempre siempre nos quedará Mallorca.

Te quiero mucho princesa.